En la noche del 18 de abril, sobre las 2:30 a.m. aproximadamente, algo cansado y golfeando por la red, vi la posibilidad de poder realizar la creación de un blog. No entiendo mucho de estos temas ni tampoco de la continuidad y uso que le daré, pero... ¿porqué no proceder?.
En un primer lugar, como cualquier ignorante sobre estos complejos asuntos de internet, la curiosidad me picaba y decidí llevarlo a cabo sin más y sin ningún motivo ni aliciente por el cual hacerlo. La cosa ahí quedó y, debido al enfrentamiento típico de cada noche diego vs sueño, una vez más, este último, pudo con un servidor y entré en el más profundo y placentero viaje de lo subreal.
A la mañana siguiente, en clase, con la rutina diaria me hizo que pensar y profundizar más sobre este tema, el cual dejé anoche aparcado en mi computadora. Barajé varias posibilidades sobre lo que trataría este pequeño espacio. Entre ellas, como no, música, pero no cualquier tipo de música sino la que me hace disfrutar y evadirme de todo, la electrónica! Era una opción bastante viable para su creación. Pasé pues a marear la perdiz y a decidir cómo y de qué forma planificaría todo este espacio para que cualquier visitante no saliese de dicho espacio, valga la redundancia, sin una sonrisa en la boca y a lo que es más, de poder sentirme yo realizado de algo creado con ilusión y motivación. Lo vi complejo y bastante complicado pero era hora de ponerse manos a la obra.
Listo de aquel que se equivoca y sabe rectiificar con tiempo. Pues eso!!! ¿Porqué no la posibilidad de descartar todo aquello que tenía en mente de música y panflinas y así poder crear un espacio y compartirlo a la vez con alguien que, para mí, es lo más grande y especial jamás existido en el mundo mundial? ¿Porqué no agrandar mi sonrisa día a día, tras cada visita, sonrisa la cual hasta hace poco yo deseaba a cualquier individuo? Quiero ser egoísta!!!
Sin duda alguna y de forma definitiva procedí de nuevo a la típica frase "manos a la obra" de forma literalmente hablando y, aquí me tienes amor, deseoso e impaciente por poder compartir este pequeño proyecto contigo.
Sin más, espero que sea una forma de comucicaión inusual y diferente entre ambos y que poco a poco se vaya aconteciendo en algo normal y asiduo a la vez que nos provoca esa satisfacción de saber que aquí...tú tienes mi rincón y yo tengo tu rincón.
Procedo pues a la inaguración de esta nuestra segunda casa. Disfruta.
Te quiero.
Diego Fernández Cabrera
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